12.1.08

1.- UN POCO ACERCA DEL CANCER

Este capítulo, estimado lector, es una especie de "ceremonia de iniciación". A no ser que ya sea usted un "iniciado".

Conocerá la nomenclatura que se utiliza en medicina para referirse a los diferentes tipos de cáncer, lo que diferencia a un tumor benigno de un tumor maligno, su pronóstico y también algunas de las cosas que se conocen sobre la "vida y costumbres" de tan temidos inquilinos. ¿Está listo? Pues vamos allá...

ENTENDIENDO LOS TÉRMINOS

Es importante conocer la terminología básica para poder interpretar correctamente un diagnóstico o, al menos, tener algunas ideas claras. Es muy fácil, sígame:

- HIPERTROFIA. Cualquier aumento en el tamaño de las células de un órgano. No se refiere a que aumente el número de células sino que éstas se hacen más grandes. Puede ocurrir como resultado de un mecanismo normal (fisiológico) o como producto de una afección (patológico). Por ejemplo, el aumento del tamaño del corazón en los deportistas (porque sus fibras o células musculares se hacen más grandes para bombear la sangre mejor) es una hipertrofia fisiológica. También lo es el aumento de tamaño de los músculos de un culturista, por ejemplo. Esto ocurre en órganos cuyas células tienen escasa capacidad para dividirse.

- ATROFIA. Es lo contrario de hipertrofia. Las células de un órgano disminuyen de tamaño. En consecuencia el órgano se hace más pequeño. Puede ocurrir por falta de uso (piense en los músculos de quienes apenas hacen ejercicio), porque se ha cortado el flujo nervioso a ese órgano, por insuficiente riego sanguineo o por falta de nutrición adecuada.

Ninguno de los términos anteriores está directamente relacionado con el cáncer.

- HIPERPLASIA. Se refiere al aumento del número de células de un órgano. Las células no aumentan necesariamente de tamaño sino que se multiplican más de lo normal. Puede producirse, como es lógico, en órganos cuyas células tienen una buena capacidad para dividirse. Como la hipertrofia, puede ocurrir por causas más o menos normales como, por ejemplo, el crecimiento periódico de la capa funcional del útero femenino (que luego se descama y elimina provocando la menstruación). Pero también acaece por causas patológicas: una alteración hormonal puede dar lugar a un excesivo crecimiento uterino. La irritación repetida de un tejido por cualquier causa también puede generar una hiperplasia. Una hiperplasia no es un cáncer, aunque tenga alguna semejanza.

- METAPLASIA. Se quiere indicar con este nombre que las células han experimentado algunos cambios y tanto su forma como su función se ha visto alterada (esto último sería propiamente una PROSOPLASIA, pero conviene no dejarse intimidar por los nombres). Metaplasia, normalmente, se produce cuando un tejido orgánico se ve aometido a una agresión durante bastante tiempo. Entonces sus células se defienden haciéndose más resistentes, más duras. Un ejemplo lo aclarará: en los fumadores crónicos el tejido superficial de los bronquios se puede transformar por la irritación a que se ve sometido. Se convierte en un tejido semejante a la piel que no es propio de los bronquios, pero es más resistente. Esto es una metaplasia. La metaplasia no es cáncer pero hay mayores probabilidades de que acabe siéndolo. Sobre todo si no se suprime el estímulo irritativo.

- DISPLASIA. Se habla de displasia cuando en un tejido comienzan a aparecer células atípicas, con formas raras y, ciertamente, algo "despistadas" pues no parecen obedecer perfectamente al esquema propio de ese tejido. A esto podemos considerarlo una lesión precancerosa, aunque todavía no es cáncer propiamente dicho.

- ANAPLASIA. Es una displasia muy avanzada y es prácticamente equivalente al siguiente término que vamos a estudiar.

- NEOPLASIA. Se trata de una masa anormal de células que crecen sobrepasando a los tejidos normales, sin aparente orden ni concierto. Las células neoplásicas parecen gozar de autonomía y saltarse las leyes que han permitido mantener en el organismo su complejísima coordinación. ¿Es esto un tumor? Seguramente si. ¿Es un cáncer? Puede que sí pero también puede que no.

- TUMOR. Como hemos visto es prácticamente sinónimo de neoplasia. Antiguamente se denominaba tumor a cualquier inchazón. Por tanto era uno de los signos de una inflamación (dolor, calor, enrojecimiento e inchazón o tumor). Hoy en día para definir este signo de inflamación se prefiere usar la palabra "tumefacción". Por tanto, tumor, actualmente, es lo mismo que neoplasia. O sea, un crecimiento de células anormales.

- CANCER. Y hemos llegado al término protagonista. Cáncer, como quizás ya sepa, significa "cangrejo". El nombre se lo debemos a Hipócrates quien, al observar un tumor mamario, le recordó la forma de un cangrejo; una especie de masa central con prolongaciones. Propiamente cáncer se utiliza, hoy en día, para designar a los tumores o neoplasias de carácter maligno. Lo más habitual es usar el término "carcinoma". Así que ya tenemos dos elementos más para comprender.

- BENIGNO. Cualquier neoplasia que no amenaza la vida por sí misma. De todas formas algunos tumores benignos pueden ser peligrosos por el lugar en donde se desarrollan como, por ejemplo, los que crecen dentro del craneo. Un tumor benigno suele crecer lentamente e, incluso, dejar de hacerlo al alcanzar cierto tamaño.

- MALIGNO. Cuando la lesión amenaza la vida de quien la padece se emplea este término. Los tumores malignos suelen crecer rápidamente y no detenerse.

¿En qué nos basamos para decidir si un tumor es maligno o benigno? En toda una serie de características que pueden definir su inocuidad o peligrosidad. En general, los tumores benignos son pequeños y sus células se dividen muy poco o muy despacio (al observar al microscopio una muestra de tejido se ven muy pocas células en fase de división). El tejido del tumor benigno se parece al del tejido normal que le rodea y su función puede, incluso, ser la misma. Las células del tumor benigno se ven prácticamente normales.

Los tumores malignos, por el contrario, suelen ser grandes o crecen muy deprisa, sus células son diferentes a las del tejido adyacente tanto en su forma como en su función. Además tienen la capacidad de infiltrarse por los tejidos vecinos y de llegar a los vasos sanguíneos o linfáticos para establecer "colonias" en otros lugares del cuerpo. Este último fenómeno se llama METÁSTASIS.

Otra posible característica del tumor benigno es que están rodeados de una especie de cápsula y los malignos no o ésta no permanece intacta lo que les permite realizar su acción invasora.

Pero, como casi todo, estas características tienen sus excepciones. Por tanto, no son criterios absolutos. Por ejemplo:

Los leiomiomas (comunmente se les dice miomas) son tumores benignos que pueden alcanzar enormes tamaños.

Por el contrario, algunos melanomas de la piel son muy pequeñitos y se consideran malignos.

A veces, el criterio que se sigue para etiquetar a un tumor como benigno o maligno es, ya lo dijimos, el número de células en fase de división (mitosis) que se observa en una determinada superficie (se usa como referencia el número de mitosis por diez campos de gran aumento). Un leiomioma se considerará benigno si tiene menos de cinco mitosis. Si tiene más se considera maligno y, por tanto, cambiará de nombre.

Para más inri a veces encontramos tumores intermedios. No son totalmente benignos porque tienden a invadir localmente tejidos y a mestatizar lentamente. Pueden no producir transtornos graves, a pesar de todo. Otros tienen un comportamiento errático y los llamamos tumores carcinoides que pueden, incluso, pasar desapercibidos.

Muchas otras veces se pueden tener serias dudas para catalogar a un tumor como maligno o benigno. Imagine que un leiomioma tiene cinco mitosis por diez campos de gran aumento. ¿Cómo clasificarlo?

Y, complicando esto un poco más, también hay "cánceres latentes" que nunca se diagnostican en vida porque sencillamente, a pesar de haber alcanzado un alto grado de desarrollo y las subsiguientes metástasis, no producen ni la más mínima molestia. Se descubren en autopsias. Hay "cánceres ocultos"; se descubren primero las metástasis. Suele ser esta última la evolución natural del cáncer latente y era un comportamiento frecuente en los que se originan en la próstata. Y digo "era" porque ahora se tiende a hacer revisiones periódicas de esta glándula a partir de cierta edad.

Por último, no puedo dejar de citar que se producen, a veces, auténticas REMISIONES ESPONTANEAS DE TUMORES. O sea, que un tumor maligno desaparece completamente sin que se haya desarrollado una teoría satisfactoria al respecto.

A menudo se utilizan las palabras DIFERENCIADO o INDIFERENCIADO. Se refieren al parecido de las células de un tumor con las del tejido original del que proceden. Así, un tumor de células bien diferenciadas será aquel en que se puede distinguir fácilmente qué tipo de células son. Si son células indiferenciadas o poco diferenciadas se verán células redondeadas y difícilmente clasificables. Se entiende que es un mal signo que las células del tumor sean poco diferenciadas.

A continuación se ofrece una tabla con la nomenclatura de algunos tipos de tumores:


























































































TEJIDO DE ORIGEN BENIGNO MALIGNO
Tumores mesenquimales
1.- Tejido conjuntivo fibroma

lipoma

condroma

osteoma
fibrosarcoma

liposarcoma

condrosarcoma

sarcoma osteogénico
2.- Músculo liso leiomioma leiomiosarcoma
3.- Músculo estriado rabdomioma rabdomiosarcoma
4.- Endotelios y similares

       Vasos sanguineos

       Vasos linfáticos

       Sinovial

       Mesotelios

       Meninges


hemangioma

linfangioma





meningioma


angiosarcoma

linfangiosarcoma

sarcoma sinovial

mesotelioma

meningioma invasivo
5.- Células sanguineas y
linfáticas

       Células
hematopoyéticas

       Tejido linfático




leucemias

linfoma
Tumores epiteliales
1.- Tej. escamoso estratificado papiloma de células escamosas carcinoma epidermoide
2.- Cél. basales de piel y anexos carcinoma de cél. basales
3.- Epitelios de revestimiento

       Glándulas o
conductos


adenoma

papiloma

cistoadenoma


adenocarcinoma

carcinoma papilar

cistoadenocarcinoma
4.- Vías respiratorias carcinoma broncogénico

broncoadenoma carcinoide
5.- Piel nevus melanoma
6.- Riñones adenoma tubular renal carcinoma renal
7.- Hígado adenoma de cél. hepáticas carcinoma hepatocelular
8.- Vías urinarias papiloma de cél. transicionales carcinoma de cél. trans.
9.- Placenta mola hidatidiforme coriocarcinoma
10.- Testículos seminoma

Muy importante

Antes de efectuar cualquier cambio en su dieta o añadir elementos nuevos a su tratamiento debe consultarlo con su médico. Algunas informaciones que aquí aparecen pueden no ser recomendables para personas con tumores productores de hormonas, diabetes, insuficiencia renal u otras alteraciones asociadas. Ante cualquier duda siga siempre las recomendaciones de su médico.

¿Qué es esto?

Soy médico y autor del libro "Cáncer, apuesta por la vida". He decidido que esté accesible para todo el mundo de forma gratuita. El libro está completo. Si deseais leerlo desde el principio pulsad AQUÍ para ir a la primera página y seguid el orden cronológico de los capítulos (al finalizar cada capítulo pulsad en "entrada más reciente" para ver el siguiente o usad el índice de capítulos).

Los artículos no pertenecen al libro. Son la continuación natural del blog. Tratan de aportar nuevas ideas, descubrimientos, noticias y análisis.

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